Posts etiquetados ‘Moda Turquía’

El decreto de 1829 relativo a la vestimenta otomana, promulgado por el sultán Mahmut II, supuso toda una revolución al sustituir, entre el funcionariado turco, el clásico turbante por el rojizo gorro de fieltro conocido por el nombre de Fez (Fes en turco); la necesidad de proveer estos gorros, así como otras ropas de lana, a los soldados otomanos lleva a que en 1833 se creará el Feshane (Casa del Fez en español) en las cercanías del Palacio de Topkapı, aunque apenas unos años después, en 1839, el sultán Abdülmecit ordenó la construcción de una nueva gran factoría a la orilla del Cuerno de Oro y cuyo edificio a día de hoy aun pervive.

Aunque la construcción de la fábrica supuso un cierto grado de mecanización en las tareas, la mayor parte del trabajo para elaborar los feces seguía dependiendo de la mano expertas de cientos de costureros que producían un gran número de gorros para su venta exclusiva en tiendas existentes a lo largo y ancho de Estambul, siendo uno de los pocos casos en el que una empresa estatal competía en el mercado libre; de hecho el objetivo final de la fábrica era reducir las importaciones de los gorros procedentes de otros países, ya hay que tener en cuenta que el fez era un producto muy común en el Norte de África y en algunos países de Oriente Medio.

En su momento de máxima producción se dice que hasta 750 costureros (de todas las etnias y religiones) trabajaban en el recinto, a lo que hay añadir un gran numero de mujeres que cosían el producto en casa; de hecho, el proceder habitual es que la mujeres cosiesen a mano los productos en sus hogares, los cuales eran procesados y terminados con maquinaría en la la factoría.

Situado no muy lejos de la famosa mezquita de Eyüp y de la colina de Pierre Loti, este enorme edificio ha sufrido innumerables reformas a lo largo de la historia siendo la más destacada la realizada en 1894 por Krikor Balyan, que diseñó gran parte de la personalidad y practicidad que exhibe el complejo.

Feshane comenzó su declive a partir de la reforma en la vestimenta impulsada por Atatürk, por la cual se prohibió su uso con el fin de modernizar y occidentalizar los funcionarios de la nueva república turca. En 1937 la fabrica echo definitivamente su cierre, siendo actualmente utilizada como centro de exposiciones o como parque de atracciones para niños, siendo especialmente visitado durante las noches de Ramadán

Feshane, la antigua gran fabrica de gorros de Estambul
Actualizado el 11 julio,2017.
Publicado por 

Anuncios

El sector textil siempre ha jugado un papel importante en la economía turca, pero por desgracia esta actividad industrial ha estado muy relacionada con la producción de moda barata con el fin de nutrir de material a grandes grupos empresariales como es el caso de Inditex; este vínculo low cost, así como un cierto prejuicio occidental, ha hecho que la moda con genética turca, pese a su larga tradición de siglos, no haya alcanzado aun el prestigio merecido, con todo existen empresarios que no tienen miedo al mercado internacional y que han dado el salto de calidad como ha sucedido con la marca Mavi.

Mavi Turquía

Mavi es una de las marcas de moda turcas más famosas  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El Mavi (azul en turco) es uno de los colores con más simbolismo de la sociedad turca, de hecho casi todas las casas y negocios del país están protegidos por el “mavi boncuk” u ojo turco que suele mostrarse decorado por este intenso color; este nexo no pasó desapercibido para Saiat Akarlila que asoció esta tonalidad a una nueva marca que el mismo creó en Estambul en 1991 y que bautizó con el nombre de Mavi Jeans. 

Como estrategia corporativa el nombre de Mavi fue todo un acierto, ya que la marca contaba con una denominación que los turcos podrían identificar fácilmente como propia, pero a la vez neutra y fácil de pronunciar para los extranjeros, además el apelativo comercial venía con color corporativo de serie, que a ojos del posible comprador casaba perfectamente con una empresa especializada en costura vaquera.

Con todo Mavi Jeans no ha triunfado solo por un nombre bien elegido, realmente el fundador de la empresa llevaba ya décadas trabajando el Denim y su experiencia le permitía ofrecer un producto superior al de la media de las empresas turcas de vaqueros, con todo será su cuidada imagen comercial la que facilitará que la empresa no sólo se consolide en Turquía sino que rápidamente dé el salto al mercado internacional, y comience a comercializarse en países punteros como USA, Canadá y Alemania.

Mavi

La modelo Serenay Sarıkaya en una foto publicitaria de la marca Mavi

Sus acertadas campañas comerciales son parte del éxito de Mavi; bañadas siempre de su azul corporativo y con evocaciones continuas al Mediterráneo, los anuncios de prensa y televisión ofrecen una imagen moderna del producto, imitando en su estilo y lenguaje a las marcas occidentales de moda, alejándose claramente de los corsés del conservadurismo inherente que aun muestran muchas compañías textiles turcas.

Pero Mavi cuida el producto visual que ofrece y lo integra en el cuerpo de algunas de las modelos más guapas del panorama internacional, como sucedió en 2012 fecha en que Adriana Lima llenó de “sexualidad Mavi” las principales calles y centros comerciales de Turquía; con todo no solo la famosa maniquí brasileña ha exhibido con glamour los pantalones vaqueros de la marca sino que otras espectaculares modelos como Serenay Sarıkaya también han participado en crear su atractiva imagen comercial.

Con todo el prestigio de Mavi fue construido fundamentalmente en el extranjero, ya que fueron muchos los gurús de la moda y famosos como Chelsea Clinton o Geri Halliwell quienes decidieron recomendar y utilizar la ropa de la marca turca, impulso indirecto que fue reforzado desde el departamento de marketing que lanzó la campaña “Made in Maviland”, la que sería la primera campaña televisiva en el extranjero de una empresa textil turca.

Otro de los secretos del éxito de Mavi es que desde sus factorías propias en Çerkezköy son capaces de responder rápidamente a las demandas de producto y gestionar su logística sin depender de terceros. Una capacidad de adaptación única que les permite incluso responder a los diferentes y estilos y tallajes existentes en los países, ofreciendo un estilo personalizado pero manteniendo la esencia de la ropa de Mavi.

Esta singular forma de trabajar se traduce en unos precios muchos más altos que la media del sector, lo cual sorprende a priori ya que el público objetivo de Mavi es el de jóvenes modernos y urbanos, muchos de los cuales en Turquía aún no son totalmente independientes económicamente de sus familias.

Mavi Estambul

Una tienda de la marca Mavi en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La relación calidad/precio es quizás uno de los puntos débiles de la compañía, de hecho Gözde Özçelik de Goestilove afirma que “Mavi pese a estar destinada a un público joven no es precisamente una marca barata y muchas veces no ofrece una calidad tan elevada para el precio que se paga por sus vaqueros”. Por todo ello, es a priori difícil de entender su posición como uno de los lideres del sector en Turquía donde el público joven no tiene la capacidad de compra de sus congéneres extranjeros, pero quizás Mavi tiene una capacidad de atracción que desborda a la juventud turca, un áurea de modernidad y estilo que lleva a que muchos consideren la marca como un producto en el que merece invertir pese a su mayor precio.

Sea como sea Mavi es diferente, una empresa sin complejos que viste y enamora a cientos de personas de todo el mundo, una marca presente en más de 50 países y que con los años se ha convertido en uno de los estandartes de la moda de Turquía.


Mavi, la marca de jeans turca que triunfa en el extranjero
Actualizado el 1 de diciembre,2016.
Publicado por

Uno de los accesorios más populares dentro de la vestimenta turca tradicional es el Fez (Fes en turco); el Fez, aunque tiene su origen en la ciudad  marroquí del mismo nombre, se adoptó dentro del código de vestimenta del funcionariado otomano durante el siglo XIX, bajo el gobierno del sultán Mahmut II.

Este rojizo accesorio de fieltro, con forma de cubilite, sirvió para sustituir al turbante, cuyo diseño, colores y tamaño eran dependientes de la posición social y religiosa de quien lo portaba; el Fez, en cambio, se trataba de un elemento neutro que igualaba a todos los trabajadores civiles del imperio, con independencia de su origen étnico o social, de ahí que su instauración fuese una autentica revolución, de hecho, el Fez fue pronto visto como un símbolo de modernidad, ya que era usado tanto por el sultán y sus “paşas” como por los funcionarios o los soldados rasos.

 fez otomano

El sultan Abdülhamid II con un tradicional fez  Grabado: Encyclopedia Britannica

El fez otomano fue fabricado principalmente en las factorías existentes en el barrio de Eyüp, hasta que uso fue prohibido en 1925 por el presidente turco Kemal Atatürk como parte de su paquete de medidas modernizadoras del país y a día de hoy prácticamente ningún ciudadano lo usa, salvo como reclamo para los turistas.

Pese a todo, el Fez aun hoy permanece en el imaginario colectivo como uno de los símbolos más representativos del concepto de lo “oriental” y de “lo turco“, de hecho, constituye uno de los souvenirs mas habituales de Turquía; turistas que no dudan recordar su mágica experiencia vivida en el país, con una foto coronada por este singular gorro de fieltro.

fez otomano

El fez es uno de los principales souvenirs de Turquía Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Fez, el famoso gorro rojo turco
Actualizado el 4 julio,2017.
Publicado por