Posts etiquetados ‘Cultura turca’

El español como lengua es pródigo en refranes asociados a San Blas (Por San Blas la cigüeña verás etc.) y a su festividad (el de 3 febrero para los católicos y 11 para otras iglesias), pero pocos conocen la vida de este santo, famoso por sus curaciones milagrosas, y el hecho de que el mismo nació en territorio turco, en la antigua ciudad de Sebaste actualmente conocida como Sivas.

san-blas

San Blas, pintado por Hans Memling  Fuente: wikipedia

Anatolia, por su ubicación geográfica, constituyó uno de los epicentros del cristianismo primitivo, así veneradas figuras de la iglesia como San Nicolás o San Jorge nacieron en el espacio físico de la actual Turquía.

Con todo, es importante recordar que durante los primeros siglos del cristianismo, hasta su legalización en tiempos de Constantino I, estas tierras no eran precisamente un lugar amable para los evangelistas de la fe, de hecho los cristianos solían ser perseguidos y San Blas no fue una excepción; pese a que su fe nunca se quebró, el santo si tuvo que vivir oculto durante gran parte de su vida para acabar siendo atrapado y martirizado en el año 316.

Una figura carismática y querida

Blas de Sebaste (Sebasteli Vlas en turco) provenía de una familia cristiana adinerada, hecho que le permitió estudiar y ejercer como médico. Por su buen hacer profesional Blas se convirtió en una figura muy carismática, influencia social que utilizaba para predicar el evangelio; su prestigio en la comunidad era tal, que fue ordenado obispo de forma unánime, tanto por el clero como por el pueblo, a una edad muy joven.

Vida eremita

Ejerció como obispo de Sebaste, hasta que la gran persecución de Diocleciano (la última y más violenta persecución cristiana durante el Imperio Romano) le alcanzó y tuvo que “auto exiliarse” y así comenzó a vivir como eremita en una cueva en el monte Argeus, desde donde sanaba y ayudaba espiritualmente a los perseguidos.

Durante su vida como ermitaño estableció un fuerte vínculo con los animales salvajes, que según la leyenda acudían a él cuando estaban heridos con el fin de ser curados. Un día un grupo de cazadores, que buscaban fieras para unos juegos, se encontraron a un grupo de animales rodeando al santo; los cazadores planearon capturar a los animales, pero San Blas percibió sus intenciones y espantó a las bestias. El noble gesto fue apercibido con rencor por los cazadores quienes decidieron capturar a San Blas y entregarlo a Agrícola de aquella gobernador de Cappadocia.

Curaciones milagrosas y martirio de San Blas

Según cuenta la leyenda en el tránsito desde la montaña al palacio del gobernador, durante el cual San Blas recibió innumerables muestras de afecto, además realizaría algunas curaciones milagrosas, siendo especialmente conocida aquella gracias a la cual salvó a un niño de morir ahogado ya que este tenía una espina clavada en la garganta; este milagro es el origen de que San Blas sea el patrón de los enfermos de garganta y de los otorrinolaringólogos y explica además la costumbre de bendecir las gargantas en coincidencia con su santoral.

La historia también cuenta que cuando el gobernador se enteró de que el reo era un obispo cristiano mandó que lo torturasen con crueldad, pero San Blas de Sebaste se mantuvo firme y nunca renegó de su fe. El líder romano elevó la apuesta y ordenó que sus carnes fueran desgarradas con un cardador de púas, pero ni con esas consiguió romper la voluntad del preso que acabaría siendo decapitado, dando fin a su martirio e inicio a una devoción por su figura que a día de hoy está muy extendida por Europa y América.

Blas de Sebaste es sin duda una de las personalidades más veneradas del cristianismo, una vida de leyenda que tuvo su marco histórico en el actual territorio de Turquía y que nos recuerda la importancia de esta tierra en la evolución y consolidación de la religión cristiana.

San Blas, el milagroso eremita turco
Actualizado el 3 febrero,2017.
Publicado por

A diferencia de la pasión de los turcos por los gatos, los estambulís no guardan una relación tan fraternal con los perros (köpek en turco), de hecho es hasta difícil ver, salvo en algunos barrios de clase alta, a gente pasear a sus mascotas como si ocurre en otros países europeos; con todo en Estambul existen muchos canes (la mayoría son usados como guardianes) pero lo que más sorprende al foráneo es ver la cantidad de perros callejeros que existen, los cuales incluso forman pequeñas manadas que deambulan por avenidas y jardines.

Perros callejeros Estambul

Perros callejeros en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Grupos de cánidos que no levantan precisamente simpatías entre los ciudadanos turcos, que de forma general se ponen nerviosos ante su presencia, ya que estos perros son de cierto tamaño y en ocasiones muerden a los transeúntes.

Pese a los miedos de algunos, los perros callejeros, que generalmente pasan la mayor parte de su tiempo durmiendo en las calles, son controlados sanitariamente por las autoridades que evitan además que su número aumente mediante esterilizaciones selectivas, aunque en el pasado se adaptaron medidas más radicales y polémicas como el traslado de los mismos, para su posterior exterminio, a la remota isla de Sivriada.

La isla del destierro

Sivriada es un pequeño islote que forma parte del popular archipiélago de las Islas Príncipe y que siglos atrás sirvió como lugar de retiro voluntario para monjes u obligado para ilustres personalidades bizantinas incluyendo el de varios patriarcas ortodoxos.

Con todo, sus principales “rehenes” fueron curiosamente miles de perros, ya que la ínsula fue utilizada para solucionar la sobrepoblación de canes callejeros; un exterminio programado que consistía en dejar a su suerte a los chuchos en este desértico y agreste territorio, con el fin de que se matasen y comiesen unos a los otros.

Sivriada

Isla de Sivriada  Fuente: http://www.adalar.bel.tr/

Primeros traslados masivos detenidos por “intervención divina” 

La isla, debido a su aislamiento, llamó la atención del sultán Mahmud II quién en el siglo XIX decidió utilizar este rocoso paraje, para eliminar de una tacada el problema de los perros vagabundos de Estambul (se estima que había unos 50.000 viviendo en las calles); para ello, se dice que el lider otomano capturó a gran parte de los perros y llenó barcos con el fin de transportarlos a la isla. La leyenda cuenta que muchos de los navíos no llegaron a su destino ya que el fuerte viento los devolvió a tierra firme; algunos interpretaron que esto era una señal de que Dios rechazaba tal destierro y por ello las autoridades de palacio decidieron parar el traslado forzoso.

Años más tarde el sultán Abdülaziz lo volvería a intentar, pero, tras trasladar a varios grupos de canes, una serie de incendios surgieron en la ciudad y muchos quisieron ver en este hecho una nueva de Allah y el plan fue postergado sine die y los perros traídos de vuelta.

perros abandonados Estambul

Fotografía de centenares de perros abandonados en la isla de Sivriada

El último y el más polémico plan de exterminio

El último intento de exterminio fue auspiciado en 1910 por el gobernador de Estambul, que con ayuda de la comunidad gitana, realizó una intensa batida consiguiendo trasladar a miles de perros a la isla, los cuales en su gran mayoría fallecieron de sed o de hambre.

Pese a la controversia generada por el plan y las críticas abiertas al mismo, haría falta un gran terremoto de magnitud 7,3 en la escala Richter para que el gobernador descartarse para siempre su macabra idea y trajese los canes supervivientes de vuelta al continente, ya que muchos estambulís interpretaron el temblor como un nuevo castigo por el maltrato animal y consideraron maldita la isla, siendo bautizada popularmente con el nombre de Hayırsızada (la isla desafortunada en español).

hayirsizada31

Fotografía histórica donde se observan decenas de perros desterrados en la isla de Sivriada

Hoy en día Sivriada ya no es un lugar para “condenados al ostracismo” aunque la misma permanece fuera de las rutas turísticas y sus aguas y playas son utilizadas únicamente por barcos privados que disfrutan del Mármara sin agónicos ladridos de perros; canes que generan muchas antipatías, pero que forman parte inherente del paisaje de Estambul y que al parecer cuentan con amparo divino que reclama para estos bellos animales eterno respeto y protección.

La isla de Estambul donde los perros eran exterminados
Actualizado el 16 noviembre,2016.
Publicado por

Yunus Emre

Estatua de Yunus Emre en Kadiköy   Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Aunque su vida en gran parte es un misterio, no hay duda que Yunus Emre es una de las grandes figuras de la literatura turca, siendo uno de los pioneros en utilizar el turco hablado en sus composiciones poéticas.

Este gran poeta y místico sufí se cree que nació en 1240 en algún lugar del valle del río Sakarya en Anatolia Central, siendo la localidad Sarıköy el emplazamiento que más consenso genera entre los expertos.

Fue un autor prolífico en lo que se refiere al número de obras, de las que solo han perdurado su extenso Diván de poemas y la obra Risalet-ün Nushiyye (El opúsculo de los consejos).

Espíritu humanista

Apreciado y querido, Yunus Emre realizaba una vida cuasi nómada que le llevaba a visitar de continúo los pueblos de Anatolia lo que le hacía entrar en contacto con la realidad y problemas de la gente del rural, quienes apreciaban sus enseñanzas y poemas expresados muchas veces en su propio lenguaje hablado, algo poco habitual en la época.

Sus escritos se caracterizan por su espíritu humanista, con constantes referencias a la paz y la unidad de los pueblos de Anatolia. Un manifiesto expresado generalmente en verso y en el que autor promulgaba la igualdad y condenaba la soberbia y así como la ambición por el poder y la riqueza.

Popular y querido en Turquía

Fue tal su popularidad en vida, que a su muerte en el año 1320, muchas localidades comenzaron a reclamar que su cuerpo estaba enterrado en su pueblo, disputa que aun se mantiene a día de hoy.

Yunus Emre

Billete de 200 liras turcas con la efigie de Yunus Emre

El cariño hacía la figura de Yunus Emre se mantiene viva en la Turquía moderna, así los billetes de 200 liras muestran su retrato y el instituto cultural destinado a promover la cultura y lengua turca en el extranjero (equivalente en España al Instituto Cervantes) lleva su nombre.

En Estambul existen innumerables referencias a su figura inclusive varias estatuas, como la existente en Yoğurtçu Parkı, y que acompaña este artículo, un jardín situado en el distrito de Kadiköy al lado del popular estadio del Fenerbahçe y que muestra la figura erguida del poeta a punto de recitar uno de sus poemas. Una postura noble que nos recuerda a una de las grandes figuras de la historia de Turquía, un humanista cuyas enseñanzas siguen siendo útiles a día de hoy.

Yunus Emre, una de las grandes figuras de la literatura turca
Actualizado el 20 septiembre,2016.
Publicado por