Archivos de la categoría ‘Fatih’

La antigua logia uzbeka de Sultanahmet (Özbekler Tekkesi o Buhara Özbekler Tekkesi en turco) se encuentra situada en las inmediaciones de la mezquita de Sokollu Mehmet Paşa en Estambul y durante siglos sirvió como residencia de los miembros de la orden sufí Naqshbandi.

Esta singular sede fue construida en 1692 y sirvió para ofrecer alojamiento a los miembros turcomanos y uzbekos de la orden, muchos de los cuales emigraron a la ciudad tras la conquista musulmana de Constantinopla en 1452.

sufismo Estambul

La logia sufí uzbeka  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Además, el edificio servía también como refugio temporal para místicos profesos del sufismo, que en su peregrinación a la Meca decidían hacer una parada en la tumba del sultán Eyüp, uno de los lugares más sagrados del Islam, o bien para tener una audiencia con el Califa otomano.

La sede es sorprendente en lo arquitectónico, entremezclando elementos occidentales con orientales clásicos o bien propios de la arquitectura nacional turca; sus estrelladas ventanas pueden hacer confundir al visitante con una sinagoga pero su singular alminar, situado sobre la puerta de entrada, despeja todas las dudas al respecto.

La prohibición de las logias sufís en 1925, hizo que el edificio perdiese su función religiosa y sirviese durante un tiempo como centro social y cultural para comunidades de originarias de Asia Central.

En 2006, el edificio fue restaurado por el gobierno municipal y en 2008 fue ocupado por Istanbul Design Center (İstanbul Tasarım Merkezi en turco), un centro educativo cuya función es contribuir a la investigación y el desarrollo del diseño y arte turco tradicional.

pd. Existen otros antiguos monasterios de la orden, también denominados Özbekler Tekkesi, siendo especialmente conocidos los ubicados en los barrios de Eyüp y Üsküdar.

Antigua logía sufí uzbeka de Sultanahmet
Actualizado el 20 febrero,2018.
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Pargalı Ibrahim Paşa es una de las figuras más conocidas de la historia de Turquía, en gran medida a su íntima relación de amistad con el sultán Suleimán, la cual se plasmó claramente en su rápido ascenso social (paso en pocos años de ser esclavo en la corte de Manisa a Gran Visir) y en el hecho de que este le regalase uno de los mejores palacios de Estambul, que actualmente funciona como Museo del Arte turco e islámico, pero que durante la vida de Ibrahim fue uno de los epicentros de poder del Imperio Otomano.

Pargalı Ibrahim Paşa

Palacio de Pargalı Ibrahim Paşa, actual Museo de Arte Turco e Islámico  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Para comprender la importancia del edificio y del gesto del sultán Suleimán, es necesario mencionar varios elementos del mismo, en primer lugar no solo estaba localizado en una de las mejores ubicaciones de Estambul, en una de las esquinas del otrora prestigioso Hipódromo Bizantino, sino que se dice que en su momento fue mayor que el propio Palacio de Topkapı. Además de que su edificio estaba revestido de piedra y ladrillo en vez de madera como la mayoría de los edificios vecinos.

El palacio de Ibrahim Paşa (İbrahim Paşa Sarayı en turco) era de tal importancia que en él se celebraban algunos de los eventos sociales más importantes de Estambul, como bodas e circuncisiones de personalidades ilustres. También por su simbolismo fue objeto de ataques, así se vio fuertemente afectado por una revuelta capitaneada por miembros de los jenízaros en el año 1525.

Ibrahim Paşa atesoró grandes riquezas en su palacio fruto de su trabajo como Gran Visir, pero su poder levantó envidias y su fuerte rivalidad con Hürrem y la presunta apropiación de títulos, que corresponderían a Suleimán, durante la campaña contra el Imperio Safávida, provocaron que este fuese ejecutado en su palacio en el año 1536.

Tras su muerte, el complejo palaciego fue destinado a múltiples usos, así sirvió como residencia de otros visires, embajada, cuartel militar, sede de la banda otomana, hospital, fabrica textil e incluso como prisión.

Pargalı İbrahim Paşa

Foto de 1865 donde se observa al fondo el Palacio de Pargalı İbrahim Paşa

Los usos posteriores fueron progresivamente alterando el edificio original, que contaba incluso con 4 patios interiores; una de las principales alteraciones ocurrió en 1910 con la construcción de la sede del registro y catastro otomano, aunque anteriormente muchos de los terrenos habían sido ya destinados a la construcción de viviendas o para usos administrativos o militares del Imperio Otomano.

La labor divulgadora del arquitecto Sedat Çetintaş en los años 30 del siglo pasado, permitió salvar el complejo de su demolición total por la construcción de una nueva corte judicial; aunque durante estos años se perdieron importantes elementos como el Harem, se consiguió preservar partes importantes del edificio que serían tiempo más tarde cedidas para instalar en las mismas el Museo de Arte turco e islámico.

Este museo, fue fundado en 1914 con el fin de preservar el saqueo de las obras de arte islámica turcas, en riesgo por el colapso del Imperio Otomano. Inicialmente se instaló en uno de los edificios del complejo de la Mezquita de Suleimán, pero se movería definitivamente al palacio de Ibrahim Paşa en 1984, siendo nuevamente reformado en 2014 en coincidencia con el centenario de la fundación del museo.

Ibrahim Pasha palacio

Museo de arte turco e islámico  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El palacio muestra un aire más otomano, aparentemente más cercano a como lucía en los tiempos de Pargalı Ibrahim Paşa. El interior, ha sido totalmente renovado, permitiendo que las casi 40.000 joyas del arte turco e islámico, de todos los períodos y épocas, luzcan mejor que nunca.

Un museo del que seguro disfrutaría enormemente Ibrahim Paşa, cuya recuerdo sigue aun estando muy vivo en la memoria colectiva del país y que cuyo monumental palacio es recuerdo vivo de su grandeza.

El Palacio de Pargalı Ibrahim Paşa
Actualizado el 22 enero,2018.
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La Mezquita de Nuruosmaniye es uno de los templos más hermosos de Estambul, categoría alcanzada en gran parte por sus numerosas y logradas vidrieras que embellecen su interior a través de una soberbia y bien lograda luminosidad.

Nuruosmaniye, que en turco significa la luz de Osman, es uno de los templos islámicos más visibles y visitados del casco histórico de la ciudad, dado que goza de una ubicación única aledaña al Gran Bazar y a la Columna de Constantino.

Mezquita Estambul

Interior de la Mezquita de Nuruosmaniye  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Fue diseñada por los arquitectos Mustafa AğaSimon Kalfa e inaugurada en 1755 por el sultán Osman III, aunque la misma fue comisionada por Mahmut I en 1748, siendo considerada como una de las obras culmen del barroco otomano.

Nuruosmaniye sorprende por su aprovechamiento del espacio, de hecho ni siquiera cuenta con una tradicional fuente central para las abluciones, pero el templo exhibe porte y su cúpula se eleva hasta los 42 metros de altura, en una competición por alcanzar el cielo en la que se ve acompañado de 2 esplendidos alminares que suben hasta los 60 metros.

Mezquita de Nuruosmaniye

Fachada de la mezquita de Nuruosmaniye  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Su interior es sublime, con una luz que tras atravesar los ventanales se enriquece de colores creando un interior intimo que estalla en emociones durante la oración, ya que Nuruosmaniye es uno de los epicentros de la Llamada al rezo, un lugar donde la polifonía coral de todo el entorno se concentra emocionando tanto a creyentes como ateos.

Además, Nuruosmaniye no solo constituye solo una mezquita, sino en el pasado configuraba un complejo más grande o Külliye, donde se ubicaba una madrasa, aulas y alojamientos para los alumnos, así como uno de las mejores bibliotecas de la ciudad que sigue existiendo en la actualidad y atesora documentos personales de los sultanes Mahmut I y Osman III.

En definitiva, la mezquita de Nuruosmaniye es una de las luces que hacen vibrar a los viajeros, un templo para soñadores, luz y arte para enamorarse para siempre de Estambul.

Nuruosmaniye, la mezquita de la luz
Actualizado el 27 abril,2017.
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