Archivos de la categoría ‘Cultura Estambul’

Pargalı Ibrahim Paşa es una de las figuras más conocidas de la historia de Turquía, en gran medida a su íntima relación de amistad con el sultán Suleimán, la cual se plasmó claramente en su rápido ascenso social (paso en pocos años de ser esclavo en la corte de Manisa a Gran Visir) y en el hecho de que este le regalase uno de los mejores palacios de Estambul, que actualmente funciona como Museo del Arte turco e islámico, pero que durante la vida de Ibrahim fue uno de los epicentros de poder del Imperio Otomano.

Pargalı Ibrahim Paşa

Palacio de Pargalı Ibrahim Paşa, actual Museo de Arte Turco e Islámico  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Para comprender la importancia del edificio y del gesto del sultán Suleimán, es necesario mencionar varios elementos del mismo, en primer lugar no solo estaba localizado en una de las mejores ubicaciones de Estambul, en una de las esquinas del otrora prestigioso Hipódromo Bizantino, sino que se dice que en su momento fue mayor que el propio Palacio de Topkapı. Además de que su edificio estaba revestido de piedra y ladrillo en vez de madera como la mayoría de los edificios vecinos.

El palacio de Ibrahim Paşa (İbrahim Paşa Sarayı en turco) era de tal importancia que en él se celebraban algunos de los eventos sociales más importantes de Estambul, como bodas e circuncisiones de personalidades ilustres. También por su simbolismo fue objeto de ataques, así se vio fuertemente afectado por una revuelta capitaneada por miembros de los jenízaros en el año 1525.

Ibrahim Paşa atesoró grandes riquezas en su palacio fruto de su trabajo como Gran Visir, pero su poder levantó envidias y su fuerte rivalidad con Hürrem y la presunta apropiación de títulos, que corresponderían a Suleimán, durante la campaña contra el Imperio Safávida, provocaron que este fuese ejecutado en su palacio en el año 1536.

Tras su muerte, el complejo palaciego fue destinado a múltiples usos, así sirvió como residencia de otros visires, embajada, cuartel militar, sede de la banda otomana, hospital, fabrica textil e incluso como prisión.

Pargalı İbrahim Paşa

Foto de 1865 donde se observa al fondo el Palacio de Pargalı İbrahim Paşa

Los usos posteriores fueron progresivamente alterando el edificio original, que contaba incluso con 4 patios interiores; una de las principales alteraciones ocurrió en 1910 con la construcción de la sede del registro y catastro otomano, aunque anteriormente muchos de los terrenos habían sido ya destinados a la construcción de viviendas o para usos administrativos o militares del Imperio Otomano.

La labor divulgadora del arquitecto Sedat Çetintaş en los años 30 del siglo pasado, permitió salvar el complejo de su demolición total por la construcción de una nueva corte judicial; aunque durante estos años se perdieron importantes elementos como el Harem, se consiguió preservar partes importantes del edificio que serían tiempo más tarde cedidas para instalar en las mismas el Museo de Arte turco e islámico.

Este museo, fue fundado en 1914 con el fin de preservar el saqueo de las obras de arte islámica turcas, en riesgo por el colapso del Imperio Otomano. Inicialmente se instaló en uno de los edificios del complejo de la Mezquita de Suleimán, pero se movería definitivamente al palacio de Ibrahim Paşa en 1984, siendo nuevamente reformado en 2014 en coincidencia con el centenario de la fundación del museo.

Ibrahim Pasha palacio

Museo de arte turco e islámico  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El palacio muestra un aire más otomano, aparentemente más cercano a como lucía en los tiempos de Pargalı Ibrahim Paşa. El interior, ha sido totalmente renovado, permitiendo que las casi 40.000 joyas del arte turco e islámico, de todos los períodos y épocas, luzcan mejor que nunca.

Un museo del que seguro disfrutaría enormemente Ibrahim Paşa, cuya recuerdo sigue aun estando muy vivo en la memoria colectiva del país y que cuyo monumental palacio es recuerdo vivo de su grandeza.

El Palacio de Pargalı Ibrahim Paşa
Actualizado el 22 enero,2018.
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La ciudad de Estambul ha tenido históricas carencias en lo referente a grandes auditorios teatrales y musicales, esta debilidad se vio agudizada tras el cierre en 2008 del Centro Cultural Atatürk o AKM (acrónimo en turco de Atatürk Kültür Merkezi), un edificio multiproposito ubicado en la famosa plaza de Taksim y que tras casi una década cerrado volverá a abrir sus puertas con un nuevo aspecto en 2019, según ha anunciado recientemente el gobierno turco.

AKM Istanbul

Vista del proyecto de la reforma del Atatürk Cultural Center

Construido en 1969, el AKM era un símbolo del espíritu secular de la república y estaba considerado como el mejor centro de artes escénicas del país y uno de los más grandes del mundo. Era especialmente conocido por sus conciertos y operas, que se exhibían preferentemente en su sala central, con capacidad para más de 1300 personas aunque también contaba con varias salas auxiliares de menor tamaño para otro tipo de eventos.

El centro cultural, que recibía nombre del fundador de la república Kemal Atatürk, servía a la par de sede para la orquesta filarmónica de Estambul, el coro de música clásica turca y del conjunto de música folclórico de la ciudad.

El edificio histórico del AKM desarrollaba una arquitectura minimalista y funcional, aunque eso si muy controvertida estéticamente, especialmente por su difícil integración visual en la simbólica Plaza de Taksim.

AKM Estambul

Centro Cultural Atatürk en su estado actual  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Pese a las críticas hacía aspecto exterior del edificio y su controvertida conexión con la élite republicana turca, con los años se fue ganando el corazón de los estambulís, ya que permitía el acercamiento a la población a las expresiones artísticas más refinadas del panorama cultural turco e internacional, con constantes ofertas de entradas a precios asequibles o mismo regaladas que permitían que los jóvenes interesados pudieran acudir al recinto con cierta regularidad.

De hecho, su cierre en 2008 fue especialmente sentido por la juventud turca secular quienes defenderían el mismo ante los planes de demolición que le amenazaban y que se integraban en un proyecto más amplio que incluía la construcción de un centro comercial y la destrucción del cercano Parque Gezi, propuesta del ayuntamiento que provocó en 2013 una ola de graves disturbios que estuvieron a punto de hacer caer al gobierno de Erdogan.

En esta revuelta social, el AKM tuvo un papel visual muy importante ya que durante el tiempo que duraron las concentraciones, un gran número de pancartas colgaron de su fachada y de hecho hacía su edificio se dirigió la simbólica protesta realizada por el hombre de pie o Duran Adam.

yeni AKM

Imagen del Hall del AKM tras la reforma propuesta

Los manifestantes lograron salvar la vida del AKM, ya que el gobierno turco abandonó sus planes iniciales y decidió reformular por completo el proyecto elaborando uno nuevo que ha sido presentado en noviembre de 2017.

La idea del gobierno turco es reabrir el centro cultural en 2019, eso sí con una imagen totalmente renovada obra del arquitecto Murat Tabanlıoğlu, hijo de Hayati Tabanlıoğlu responsable del diseño final del edificio original.

Entre las principales novedades del nuevo proyecto, nos encontramos con una reforma completa de su imagen exterior que se hace más verde y luminosa y que sirve de antesala a un renovado y espectacular hall de entrada. Igualmente sala central tendrá un lavado de cara y además de modernizarse, verá doblada su capacidad hasta las 2500 personas.

Esta espectacular reforma permitirá a la cultura turca recuperar uno de sus iconos, permitiendo que Estambul pueda escalar posiciones en el panorama escénico a nivel mundial, devolviendo a la ciudad el prestigio que desprendía siempre el AKM.


Centro cultural Atatürk en Taksim
Actualizado el 12 noviembre,2017.
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Vivir casi al lado de uno de los monumentos más famosos de Estambul, el Museo de Chora, no ha supuesto un importante trasiego de turistas hacía la iglesia de Pammakaristos pese a que su colección de mosaicos bizantinos son equivalentes en antigüedad y belleza; quizás sea su localización en uno de los barrios más conservadores de Estambul (Çarsamba) lo que ha provocado que el turista clásico la ignore, con todo si uno ha visitado la iglesia de Chora y ha disfrutado del arte bizantino no esta de más desviarse 10 minutos y acercarse a esta pequeña pero a la vez bella iglesia-mezquita.

Pammakaristos Estambul

Exterior de la iglesia de Pammakaristos Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Pammakaristos toma forma y altura tras la caída del Imperio latino de Constantinopla en 1261; la vuelta a la ortodoxia bizantina provoca la reconstrucción de muchas iglesias y así de las ruinas de otra previa surge el Templo de Theotokos Pamakaristos construido entre los años 1292 y 1294 por Miguel Ducas Tarchaneiotes, sobrino del emperador Miguel Paleologo VIII. Un edificio que la esposa de Miguel Ducas, María, ampliaría con una capilla lateral o paraclesion que hoy en día conforma el núcleo principal del museo y que contenía las tumbas de sus mentores.

Pese a la caída de Constantinopla y la llegada de los otomanos, la iglesia continuó durante largo tiempo celebrando culto cristiano entre sus paredes, de hecho acogió desde 1455 a 1586 el patriarcado ortodoxo hasta que este se trasladó definitivamente a su actual sede en el barrio de Fener.

paraclesion de Pammakaristos

Los mosaicos bizantinos lucen en el techo del paraclesion de la iglesia de Pammakaristos Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Desprovisto del amparo espiritual del patriarca, llamó la atención del sultán Murat III el cual quiso celebrar sus victorias bélicas en Georgia y Azerbayán reconvirtiendo la iglesia en una mezquita, que en 1592 pasó a denominarse Mezquita de Fethiye.

El nuevo templo musulmán alteró la distribución interior y destruyó la belleza original que atesoraba la iglesia sin aportar elementos arquitectónicos de interés, con suerte el paraclesión fue salvado y restaurado a mediados del siglo XX por el Byzantine Institute of America y el centro de estudios bizantinos de Dumbarton Oaks.

La visita al museo (inaugurado en 2006) puede parecer corta, ya que el espacio a descubrir es pequeño y se reduce a los jardines exteriores y al paraclesión, pero una vez dentro la concentración de mosaicos solo puede ser considerada como espléndida; puzzles de diseño espiritual que reflejan a Jesús y a diferentes referentes cristianos como la Virgen María, San Juan Bautista o el mismo San Gregorio.

Quizás lo más sorprendente y valioso de este espacio es ver como estas piezas del arte bizantino tardío dominan la vertical hasta un punto que su admiración puede provocarnos cierto dolor de cuello, aflicción temporal que se compensa con el disfrute de los que son algunos de los mosaicos bizantinos mejor conservados de Estambul solo superados en talento por los mostrados en las paredes de Chora y Santa Sofía.

Pammakaristos Estambul

Mosaicos bizantinos en la iglesia de Pammakaristos Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La visita se puede complementar acercándonos a la mezquita adyacente que exteriormente no está excesivamente alterada y aún guarda la belleza de ese juego de cúpulas único de la arquitectura preotomana.

Su interior muestra un enfoque islámico sin elementos sobresalientes y con una decoración hasta cierto punto desordenada  que la hace diferente a otras mezquitas de Estambul.

Pammakaristos es reflejo de la grandeza visual y arquitectónica del periodo bizantino, un monumento pequeño pero cuyos detalles son grandes en historia y valor, un resumen del intenso rico pasado de la ciudad de Estambul.

Fethiye camii

Mezquita de Fethiye  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Pammakaristos, la otra joya bizantina de Estambul
Actualizado el 15 diciembre,2016.
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