Archivos de la categoría ‘Cisternas’

Galeria de Arte de Taksim

La galería de arte esta situada en la plaza de Taksim en la confluencia con la celebre avenida Istikal  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

maksem

El centro suele acoger interesantes exposiciones temporales de temática muy diversa  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Maksem Estambul

El edificio que alberga la galería fue construido inicialmente para servir como deposito de agua, siendo conocido popularmente con el nombre de Maksem  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La Galería de arte de Taksim-Maksem (Taksim Cumhuriyet Sanat Galerisi-Maksem en turco) se localiza en la popular Plaza de Taksim en la confluencia con la célebre avenida İstiklal.

El edificio original fue construido en el siglo XIX para albergar un deposito de agua denominado popularmente como Maksem. Reconvertido en el año 2008 como galería, acoge a dia de hoy una amplia variedad de exposiciones temporales con lo mejor del arte de Estambul y Turquía


Galería de arte de Taksim – Maksem
Actualizado el 20 febrero,2017.
Publicado por

En una ciudad eternamente asediada como fue Constantinopla, la existencia de depósitos de agua era una necesidad vital ante el posible riesgo de inutilización del Acueducto de Valente y de su preciada agua fresca; por eso el Imperio Bizantino diseñó un gran número de almacenes subterráneos con el fin de garantizar que la ciudad nunca tuviera que sucumbir por la espada de la sed, así de esta necesidad nació la conocida como Cisterna Basílica (Yerebatan Sarayı en turco), una imponente a la vez que bella obra de ingeniería, que fue auspiciada por el emperador Constantino I el Grande (siendo ampliada y reformada por Justiniano) y que abasteció durante siglos al Gran Palacio de Constantinopla y a la basílica de Santa Sofía.

Basílica Cisterna

Cisterna Basílica  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La caída de la ciudad a manos otomanas en 1453 hizo que esta joya arquitectónica (como otras similares) permaneciesen en el olvido oficial durante años, con todo algunos habitantes mantuvieron el conocimiento de su existencia. En 1545, los relatos sobre pozos subterráneos donde incluso se pescaban peces atrajeron la atención de Petrus Gyllius un investigador, que al servicio de los reyes de Francia, se encontraba en la ciudad recuperando manuscritos bizantinos; tras encontrar un acceso en el sótano de una casa en Sultanahmet, descubrió con sorpresa y admiración este mundo secreto que plasmaría en detalle en un libro posterior sobre su viaje.

Pese al redescubrimiento de las cisternas bizantinas las autoridades otomanas no mostraron un especial interés en las mismas, de hecho, fueron usadas fundamentalmente como vertedero de residuos. Será la llegada de los escritores románticos a Estambul los que pongan de nuevo en valor el monumento, al narrar vivamente el placer que les producía las excursiones furtivas a este auténtico Palacio de Agua; pese a todo el complejo permanecerá cerrado al gran público hasta el año 1987, cuando el gobierno de Estambul restaura y acondiciona el espacio, creando un museo que a día de hoy es uno de los más visitados del país.

Cisternas Estambul

Las cisternas conforman un auténtico Palacio de Agua  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El también llamado Palacio sumergido, siempre sorprende a los turistas ya que al ver su difícil acceso nadie se hace a la idea de la enorme extensión que luego la cisterna ocupa. Una vez dentro el asombro no solo se hace general, sino que la mayoría experimentan un verdadero placer visual al observar como cientos de columnas se elevan desde las aguas creando una sucesión de arcos y bóvedas, que distribuidas en perfecta simetría, son iluminadas por unas cálidas luces que generan la impresión de estar en una Catedral de agua.

La verdad que es difícil explicar con palabras las desbordantes sensaciones que un lugar como este transmite, ese íntimo sentimiento que se siente cuando uno camina sobre las aguas repletas de peces, mientras la humedad propia de los ambientes subterráneos se convierte en sonido de goteo cuyo armónico compás se propaga por el aire y sortea el bosque de columnas y pasarelas hasta encontrarse con la silenciosa efigie de Medusa, cuya pétrea presencia sirve de asiento a una de las columnas.

Representación de Medusa

Representación de Medusa  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Un conjunto único de 143 metros de largo por 65 de ancho, cuya capacidad máxima era de alrededor de 80.000 metros cúbicos de liquido elemento traído por complejas conducciones desde el propio Acueducto de Valente, y que a día de hoy es una de las paradas obligatorias si uno quiere saciar la sed vital de conocer la diversidad monumental de Turquía y Estambul.

Basílica cisterna, el palacio de agua de Estambul
Actualizado el 11 marzo,2016.
Publicado por