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Suleimán (Süleyman en turco) es sin duda la figura más destacada y recordada de la historia del Imperio Otomano; un sultán que fue capaz de convertir a la nación turca en la máxima potencia a nivel mundial, asentando un emporio que se extendió por 3 continentes y que fue vanguardia en el arte de la guerra, pero también en lo referente a la cultura y las ciencias. Su figura fue incluso admirada por sus enemigos que llegaron a apodarlo “El magnífico“, aunque los musulmanes prefieran llamarlo Kanuni (El legislador en turco) por las profundas reformas que introdujo en la legislación y administración otomana.

Solimán el Magnífico

Retrato de Suleimán el Magnífico

Una vida de leyenda que se inició en el año 1494 a pies del Mar Negro en la ciudad de Trebisonda (Trabzon en la actualidad), donde la sultana Ayşe Hafsa dio a luz al que sería el primogénito del Sultán Selim. Su nombre, escogido abriendo al azar el Corán, fue recibido como un buen presagio ya que el mismo quedo asociado a la figura de Salomón, ejemplo universal de sabiduría y justicia.

Como justo y sabio heredero pronto comenzó a asumir labores de gestión al ser asignado como gobernador en distintas provincias del vasto imperio. Una preparación que se vio facilitada por su padre quien allanó su camino ejecutando al resto de sus hermanos, evitando así las trágicas luchas familiares habituales en el mundo otomano.

En 1520 y a la edad de 26 años asumió el trono y se trasladó a Estambul con sus dos consortes Mahidevran Gülbahar y Gülfem Hatun aunque esta última desempeñaba un papel menor. Les acompañaron cuatro de los hijos de Suleimán, tres de los cuales fallecerían al poco de llegar sobreviviendo solo Mustafa (hijo de Mahidevran) que se posicionaría como el principal candidato a una futura sucesión, aunque la historia guardaría un giro inesperado de los acontecimientos.

Desde el palacio de Topkapi, residencia oficial de los sultanes otomanos, reorganizó la labor administrativa del Imperio, reformando o introduciendo nuevas leyes y promoviendo la instalación de escuelas, bibliotecas o madrasas. Además de rodearse de un grupo de hábiles consejeros, fue capaz de promover el trabajo de artistas y científicos dando lugar a uno de los períodos de mayor esplendor cultural de la historia de Turquía; una excelencia en la que participaba el propio Suleimán que estaba considerado como un reputado poeta.

Palacio de Topkapi

Palacio de Topkapi en Estambul residencia del sultán Suleimán  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Por otro lado, su unión intelectual con el maestro de arquitectos Sinan dio lugar a una de las mayores gestaciones de obra pública de la historia; así durante su reinado se levantaron puentes, mercados, palacios y hermosas mezquitas entre las que destacaba la de Süleymaniye, obra culmen de la arquitectura otomana y que homenajeaba al propio sultán. 

En lo militar Suleimán continúo la expansión territorial del Imperio; así en Europa su eficaz ejército terminaría la conquista de los Balcanes, incluida la estratégica Belgrado, estando a punto de conquistar Viena aunque sus asedios finalmente no tuvieron éxito. En Asia, el empeño personal de Suleimán, quien participó en persona en el sitio, conllevó la conquista de la simbólica Rodas último reducto de las ordenes militares cristianas; también asentó un grave golpe al Imperio Safávida conquistando parte de su territorio incluyendo la importante ciudad de Bagdad. Durante su mandato las tropas otomanas asentaron el poder otomano en todo Oriente Medio, llegando a estar todas las ciudades santas del Islam (Jerusalén, La Meca y Medina) bajo el control turco.

Suleimán

Interior de la mezquita de Suleimán en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

En África sus alianzas con los estados berberiscos y la acción de grandes almirantes como Barbarroja, permitieron que el norte del continente africano y gran parte del Mediterráneo quedasen bajo el influjo de la flota del sultán, hecho que le conllevó frecuentes encontronazos con el Reino de España de los que salió casi siempre victorioso; con todo fue en el Mediterráneo donde cosecho Suleimán su mayor derrota moral cuando desgastó inútilmente un gran número de hombres en el intento fallido de conquistar la isla de Malta.

Si en lo militar y en lo administrativo Kanunî Sultan Süleyman fue un líder que gestionó con maestría su Imperio, en las relaciones personales su “éxito” fue mas que discutible. Su profunda pasión por su tercera esposa y previa concubina Hürrem (con quien tuvo 6 hijos, Mehmed, Mihrimah, Abdullah, Selim, Bayezid y Cihangir) cegó su criterio, hasta el punto de que se dejo manipular por sus constantes intrigas que buscaban favorecer a su hijo Selim como sucesor. Los complots de Hürrem se llevaron por delante no solo a Mustafa, el legítimo heredero, sino también la de Pargalı İbrahim Paşa su mejor amigo de la infancia; de hecho, la muerte del prudente y bien educado Mustafa y su sustitución en la sucesión por el indolente Selim, más preocupado por los orgías y los vicios, está considerado un punto de inflexión negativo en la historia del Imperio Otomano.

sultán Suleimán

Imagen de la novela turca basada en la vida del sultán Suleimán

Pese a los teje manejes de la soberana, lo que es cierto es que el amor por ella fue puro y de hecho Suleimán rompió la tradición que obligaba a que la sultana madre a seguir los pasos del heredero en su período formativo como gobernador de provincias y retuvo a la hermosa “Alexandra” en la corte; tal fue su pasión por ella que tras la muerte de Hürrem en 1558, Suleimán la homenajeó construyéndole un mausoleo propio en el cementerio existente dentro del complejo de la mezquita de Süleymaniye.

Sultán Suleimán

Tumba del sultán Suleimán en el complejo de la mezquita de Süleymaniye en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Suleimán moriría de peste el 7 de septiembre de 1566 a la edad de 71 años, cuando participaba en el sitio de la ciudad húngara de Szigetvar; cuenta la leyenda que su corazón fue enterrado en secreto en el lugar exacto de su muerte y su órgano vital reside en una cesta dorada que aun a día de hoy no ha sido descubierta y que muchos arqueólogos están intentando localizar.

El resto de su cuerpo sería trasladado a Estambul, donde fue inhumado con honores en una cripta situada en las proximidades de la de su esposa Hürrem, siendo a día de hoy uno de los monumentos más visitados por los turistas que viajan a Estambul; una fama que recientemente se ha hecho universal con las series y novelas basadas en su vida, pero Suleimán o Solimán siempre ha sido admirado por los turcos, porque bajo su mandato la nación de la que son herederos alcanzó su máximo esplendor y magnificencia.

Suleimán el Magnífico, el gran sultán otomano
Actualizado el 13 mayo,2016.
Publicado por

Aleksandra Anastazja Lisowska, célebre esposa del sultán Suleimán (Süleyman en turco), ha tenido innumerables denominaciones a lo largo de la historia, los turcos la llaman Hürrem mientras que la mayoría de los extranjeros han apostado por recordarla por su rojiza melena, de ahí que la denominen como Roxelana o Rosselana, aunque en el mundo hispano es ahora conocida como Alexandra, nombre que ha recibido en muchas de las versiones en español de la exitosa telenovela turca Muhteşem Yüzyıl (El Siglo Magnifico).

Más allá del éxito de la novela y de la excelente interpretación de Meryem Uzerli, Roxelana es sin duda una de las mujeres más influyentes de la historia de Turquía y responsable junto a su amado Solimán o Suleimán, apodado el Magnífico, de uno de los períodos de mayor esplendor del Imperio Otomano

Hürrem

Retrato de Alexandra o Hürrem

Los orígenes de Alexandra están envueltos en misterio y existen dispares teorías sobre quien era en realidad, aunque la mayoría de las fuentes citan que sus raíces se encuentran en Galitzia en la actual Ucrania, aunque de aquella pertenecía al Reino de Polonia. Nacida en un entorno cristiano de principios del siglo XVI, Alexandra tenía unos hermosos rasgos eslavos entre los que destacaba su melena pelirroja; estas características la convertían en una mujer muy atractiva, tal como atestiguarían todos los cuadros que posteriormente versarían sobre ella. Fue secuestrada por los Tártaros quienes rápidamente vieron su potencial como esclava sexual (aun era virgen cuando fue secuestrada) y la misma acabó siendo vendida en un mercado de Estambul para posteriormente recalar en el Harén imperial.

Aunque comenzó en las posiciones más bajas de las labores del serrallo, Roxelana destacaría muy pronto por su simpatía por el que ganaría el apodo de Hürrem (risueña); esta virtud añadida a su belleza y oratoria llamaron rápidamente la atención de Ayşe Hafsa Sultan, madre de Süleyman, que se encargaría en darle una buena educación, tanto en idiomas como en artes palaciegas.

Suleimán alcanzaría el poder supremo del Imperio Otomano tras la muerte de su padre Selim I en el año 1520. En el momento de su ascensión el nuevo sultán se encontraba ya casado con Mahidevran Gülbahar, con quien tuvo 3 hijos; uno de ellos Mustafa, estaba predestinado a ser el heredero del Imperio al ser el primogénito, pero la astucia de Alexandra cambiaría el destino sucesorio.

Así, pese a que el sultán tenía un numeroso Harén de concubinas y 2 esposas oficiales (Mahidevran y Gülfem Hatun), Suleimán fue atrapado en la red de seducción de Hürrem con quien establecería una intensa relación amorosa; la pasión o el deseo de poder llevaría a esta el solicitar su conversión al Islam, hecho que tenía importantes consecuencias ya que a partir de ese momento si Suleimán quería tener relaciones intimas con ella, al ser ya musulmana, debería convertirla primero en su esposa, como así finalmente sucedió.

Convertida al Islam, sería ya para siempre Hürrem sultan y pasaría a ser la favorita o “Haseki” del sultán; el hecho de que una concubina alcanzará tal rango, causó profundas críticas dentro de la corte de Topkapi al romper con esa decisión todas las tradiciones otomanas; pronto las envidias se agudizaron entre sus rivales de alcoba, hasta el punto de que Mahidevran acabaría por agredir a Hürrem hecho que provocó la ira del sultán y su caída en desgracia.

Roxelana

Hürrem caracterizada por Meryem Uzerli en la famosa novela turca Muhtesem Yüzyil

Aprovechando la tradición de que el príncipe heredero adquiriese experiencia actuando de gobernador en provincias, Süleyman envió a Mahidevran a la ciudad Manisa (normalmente en la cultura otomana la madre del heredero acompañaba siempre a su hijo) hecho que allanó el camino de Hürrem, que comenzó a tener una importante influencia en las decisiones de estado hasta el punto que su figura fue analizada en profundidad por todos emisarios y embajadores extranjeros contribuyendo así a extender su fama. También se convirtió en una de las principales mecenas culturales del Imperio y pasó a controlar con rigor la vida del Harén de palacio.

Hürrem daría 5 hijos a Solimán (Mehmed, Abdullah, Selim, Bayezid, Cihangir) y una hija (Mihrimah) pero pese a contar con el amor incondicional de Suleimán, ninguno podría acceder al trono por pleno derecho mientras Mustafa estuviera vivo, este tema originó uno de los sucesos más oscuros de la vida de Roxelana, ya que sus argucias y las de su yerno Rüstem Paşa, gran visir y esposo de Mihrimah, provocaron la injusta muerte de Mustafa quien fue ejecutado por orden de Suleimán al ser falsamente acusado de un intento de destronar a su padre. Su muerte provocó revueltas en Anatolia y en el seno del ejército, acabando con la influencia de Rüstem Paşa pero no la de Hürrem, quien a ojos del sultán no estuvo implicada y que indirectamente fue la gran beneficiada del suceso ya que sus hijos se ponían en primera línea sucesoria del trono y conseguía el destierro definitivo de Mahidevran.

No sería la única víctima de la ambición y la influencia de Hürrem ya que años antes sus intrigas se habían llevado por delante a Pargalı İbrahim Paşa, gran visir y amigo íntimo de Suleimán, cuya ejecución eliminó uno de los principales soportes del príncipe Mustafa.

Selim, tercer hijo de Hürrem, se convirtió en el principal candidato a la línea de sucesión al trono del Imperio Otomano (Mehmed y Abdullah habían fallecido tiempo atrás) puesto que finalmente ocuparía tras la muerte de Suleimán en el año 1566. El amor de Hürrem y Suleimán se mantuvo firme con los años y de hecho el sultán volvería a romper la tradición al permitir que Hürrem continuase viviendo en palacio eludiendo la costumbre otomana de que la madre del príncipe heredero se marchase a vivir con el mismo durante su período de formación como gobernador en las provincias remotas del Imperio.

Hürrem moriría en 1558 provocando un gran pesar en el alma de Suleimán quien escribiría en desgarrado verso:

Languidezco en la montaña del pesar

donde suspiro y gimo día y noche

preguntándome qué destino me aguarda 

ahora que mi amada se ha ido”

Tumba de Roxelana

Tumba de Roxelana o Hürrem  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El sultán hizo construir un mausoleo a su amada justo al lado del suyo en el interior del recinto de la Mezquita de Süleymaniye en Estambul. Hoy este memorial al amor eterno, es visitado por miles de turistas quienes buscan la tumba de Hürrem con el fin rendir homenaje a una mujer excepcional, una concubina que con sus armas de mujer y su extrema inteligencia no solo consiguió apasionar a un sultán sino que hizo cambiar la historia de todo un Imperio.


Hürrem, la mujer que cambió un imperio
Actualizado el 21 abril,2016.
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Lo que hoy os traigo es un precioso y emotivo vídeo ideal para estos tiempos en el que la intolerencia entre religiones parece que lo ha invadido todo; se trata de uno de los que mas me ha gustado en los últimos años, el cual narra la vida de la familia de Güler Orgun, una mujer de ascendía sefardí natural de Estambul, pero que nació siendo musulmana y que con el tiempo acaba retornando a sus orígenes judíos, pese a que acabo casándose con un musulmán y sus hijos con cristianos. Un vídeo que habla de la diversidad cultural y religiosa en un sentido positivo y alegre, algo que es muy valorar.

judia estambul-turquia

Güler Orgun es la protagonista de esta bella historia de diversidad, respeto y amor

La historia esta narrada con la fuerza y belleza del ladino, la lengua de los judíos que fueron expulsados de España y que pervivió en las comunidades sefardíes de todo el mundo, aunque actualmente esta en un lento y triste proceso de extinción. Con todo que nadie se asuste con ello, porque el ladino o judeoespañol, no es mas que el castellano que se hablaba en el siglo XV cuando se produjo la expulsión de los judíos, por lo que la narración es perfectamente comprensible y la voz de la narradora es muy clara, por lo que os garantizo que disfrutareis completamente de esta historia; además este vídeo os permitirá acercaros a una lengua que para mi es un autentico patrimonio cultural de la humanidad y que en gran parte es desconocida para los españoles. La verdad que es un vídeo muy bien montado y hermoso, una pequeña joya que quizás no todo el mundo entienda pero que a mi me ha emocionado. Espero que os guste.


Una historia de tolerancia de una turca judía-musulmana
Actualizado el 30 enero,2016.
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