Leyla Gencer, la gran diva turca de la opera

Ayşe Leyla Gencer, no es una cantante de opera cualquiera, sino que hablamos de una de las figuras más destacadas del belcanto del siglo XX y sin duda la soprano más famosa de la historia de Turquía.

Leyla Gencer Turquia
Leyla Gencer

Leyla Gencer nació en 1928 en Polonezköy, una singular localidad ubicada en el lado asiático de Estambul, el cual fue creado a mediados del siglo XIX para albergar a refugiados que huyeron de Polonia tras la conocida como Revolución de los Cadetes; esta herencia polaca está presente en su genética ya que su madre pertenecía a una familia aristocrática de origen polaco, mientras que su padre era un musulmán acomodado originario de Safranbolu. 

Como consecuencia de la Ley de los Apellidos de 1934 (hasta ese momento los turcos no tenían apellido) paso a apellidarse Çeyrekgil, aunque en 1946 lo cambiaría a Gencer tras casarse con un adinerado banquero turco de nombre Ibrahim Gencer.

Educación musical e inicio de su carrera

Su estatus económico permitió a Leyla Gencer estudiar en el prestigioso Liceo Scientifico Italiano de Estambul, un centro privado asociado al Consulado de Italia y que supuso el inicio del fuerte vínculo que uniría siempre a Leyla con el país transalpino.

Aparte de aprender italiano, en estos años Leyla iniciaría su educación musical al ingresar en el Conservatorio de Estambul, maestría que perfeccionó en Ankara donde tomaría lecciones privadas con la soprano italiana Giannina Arangi-Lombardi.

Su valía hizo que fuera elegida para formar parte del Coro del Teatro Estatal turco, debutando en el mundo de la Opera en 1950 con el personaje de Santuzza en Cavalleria rusticana.

El éxito de Leyla Gencer fue inmediato y en muy poco tiempo paso a ser conocida por todo el país, recibiendo un importante apoyo por parte del gobierno turco quien la convirtió en una modelo del espíritu de la aun joven República.

Éxito internacional

En 1953, repetiría el papel de Santuzza en el Teatro di San Carlos de Nápoles, una actuación muy aplaudida que le abrió las puertas de los principales teatros italianos, de hecho se convirtió en habitual del prestigioso Teatro de la Scala de Milán.

La carrera de Leyla Gencer fue meteórica, así en muy poco tiempo se convirtió en una estrella mundial, siendo aclamada en operas de todos los lugares del mundo incluyendo Estados Unidos; su talento fue tal que se dice que fue una de las responsables del resurgimiento del belcanto romántico.

Profesora de nuevos talentos

Leyla Gencer se retiraría en 1992 tras haber bordado 72 papeles diferentes y ya asentada en Italia se dedicaría sus últimos años de vida a enseñar su talento a las nuevas generaciones de cantantes de Opera, de hecho dirigió la escuela de jóvenes talentos del Teatro de la Scala.

diva turca opera
Estatua de Leyla Gencer en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Admirada en Turquía

En un país como Turquía donde históricamente las mujeres han asumido un rol secundario en la sociedad, Leyla Gencer consiguió un reconocimiento unánime de los turcos quienes siempre la han tenido como uno de sus grandes referentes musicales.

Así el estado turco no solo la honró en 1988 con el titulo de “Artista del Estado” (Devlet Sanatçısı en turco), sino que también en 1995 se constituyó un concurso bianual de canto que lleva su nombre. Además son muchas las estatuas de la artista que existen en el país, hecho reseñable dado la escasa presencia de homenajes a mujeres en este tipo de monumentos públicos en Turquía.

Con todo el mayor ejemplo del impacto de Leyla Gencer en la sociedad turca, es que su efigie fue escogida en 2004 para una moneda de plata conmemorativa de valor de 15.000.000 de Liras*.

Leyla Gencer
Moneda Conmemorativa con la efigie de Leyla Gencer

Un vínculo eterno con Turquía

Aunque gran parte de su vida artística la desarrolló en Italia, Leyla Gencer mantuvo siempre un vínculo especial con Turquía país que amaba y a donde volvía frecuentemente; de hecho tras su muerte en Milán el 10 de Mayo de 2008, sus cenizas fueron esparcidas en las aguas del Bósforo en las cercanías del Palacio de Dolmabahçe, último deseo de una Diva, cuya prodigiosa voz formará para siempre parte del paisaje sonoro de Estambul.

* En 2005 se creó una nueva moneda en Turquía, en el que 1 Lira Turca equivalía a un millón de las antiguas.


Actualizado el 8 marzo,2019.
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Tumba de Pargalı Ibrahim Paşa

El éxito de las telenovelas turcas y en especial de la serie Muhteşem Yüzyıl, basada en la vida del sultán Suleimán, ha disparado el interés entre los turistas por visitar los lugares relacionados con la vida de Pargalı Ibrahim Paşa; uno de estos lugares de peregrinaje de los amantes del mundo otomano es su tumba, la cual está presuntamente localizada en las proximidades del parque de Fındıklı en Estambul.

Pargalı Ibrahim Paşa fue una de las personalidades más destacadas e influyentes de la historia del Imperio Otomano. De familia cristiana, nació en 1493 en la localidad griega de Parga (de ahí su nombre) y a una corta edad fue vendido como esclavo al Palacio de Manisa, donde con el tiempo llegaría a entablar una gran amistad con el príncipe heredero y futuro sultán Suleimán, quien realizaba labores de gobernador en Manisa como parte de su formación como futuro líder.

Pargalı Ibrahim Paşa
Presunta Tumba de Pargalı Ibrahim Paşa

Alcanzó gran prestigio nacional e internacional tras lograr numerosos éxitos diplomáticos y militares, de ahí que en 1523 fuese ascendido a Gran Visir. Este título le ayudó no solo a convertirse en el consejero más cercano a Suleimán, de hecho estuvo vinculada sentimentalmente con su hermana Hatice Sultán, sino también en una de las figuras más ricas del Imperio, de hecho su palacio (hoy reconvertido en Museo de Arte Turco e Islámico) era uno de los más grandes y mejor localizados de Estambul.

Su apoyo al príncipe Mustafa y ciertos episodios turbios relacionados con la guerra contra el Imperio Safávida, provocó gran animadversión hacía su persona desde ciertos estamentos de palacio; ese odio desencadenó varios movimientos en la sombra en su contra (presuntamente auspiciados por Hürrem) que acabarían provocando su ejecución en el año 1536 por orden del Sultán.

Pargali İbrahim Pasha
Restos del antiguo cementerio donde muchas fuentes citan que estuvo enterrado Pargalı İbrahim Paşa

La supuesta tumba de Pargalı Ibrahim Paşa

Aunque no existe unanimidad en lo referente a la localización de su tumba, muchas fuentes citan el cementerio del antiguo monasterio musulmán de Galata Canfeda Zaviye como el más probable destino de la misma.

Este antiguo templo, hoy desaparecido, se encontraba en el actual barrio de Ömer Avni (Beyoğlu) justo enfrente del popular parque de Fındıklı, aunque actualmente solo permanece visible un pequeño terreno, poco vistoso, ocupado por una decena de tumbas ubicado en la calle Canfeda Çikmazi.

El camposanto, en no muy buen estado de conservación, está rodeado por una sencilla valla y desde su interior nace un árbol de ciertas dimensiones que da sombra a varias tumbas, de las cuales una de ellas “presuntamente” es la de Ibrahim Paşa, aunque ninguna está nombrada como tal.

Difícilmente se va a poder demostrar que entre las mismas se encuentra la del Gran Visir otomano, pero son muchos los turistas y turcos que se acercan a rendir homenaje a su figura, de los que no podemos descartar se encuentre el espíritu del propio Suleimán, de quien se dice se arrepintió, al final de su vida, de haber ejecutado a su amigo y fiel consejero.


Actualizado el 14 marzo,2017.
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Suleimán el Magnífico, el gran sultán otomano

Suleimán (Süleyman en turco) es sin duda la figura más destacada y recordada de la historia del Imperio Otomano; un sultán que fue capaz de convertir a la nación turca en la máxima potencia a nivel mundial, asentando un emporio que se extendió por 3 continentes y que fue vanguardia en el arte de la guerra, pero también en lo referente a la cultura y las ciencias.

Una personalidad que fue incluso admirada por sus enemigos que llegaron a apodarlo “El magnífico“, aunque los musulmanes prefieran llamarlo Kanuni (El legislador en turco) por las profundas reformas que introdujo en la legislación y administración otomana.

Un hombre sabio y justo

Solimán el Magnífico
Retrato de Suleimán el Magnífico

Una vida de leyenda que se inició en el año 1494 a pies del Mar Negro en la ciudad de Trebisonda (Trabzon en la actualidad), donde la sultana Ayşe Hafsa dio a luz al que sería el primogénito del Sultán Selim I. Su nombre, escogido abriendo al azar el Corán, fue recibido como un buen presagio ya que el mismo quedo asociado a la figura de Salomón, ejemplo universal de sabiduría y justicia.

Como justo y sabio heredero, pronto comenzó a asumir labores de gestión al ser asignado como gobernador en distintas provincias del vasto imperio. Una preparación que se vio facilitada por su padre quien allanó su camino ejecutando al resto de sus hermanos, evitando así las trágicas luchas familiares habituales en el mundo otomano.

Ascenso al trono otomano

En 1520 y a la edad de 26 años asumió el trono y se trasladó a Estambul con sus dos consortes Mahidevran Gülbahar y Gülfem Hatun aunque esta última desempeñaba un papel menor; les acompañaron cuatro de los hijos de Suleimán, tres de los cuales fallecerían al poco de llegar sobreviviendo solo Mustafa (hijo de Mahidevran) que se posicionaría como el principal candidato a una futura sucesión, aunque la historia guardaría un giro inesperado de los acontecimientos.

Gran reformador del Imperio Otomano y un prestigioso líder militar

Desde el palacio de Topkapi, residencia oficial de los sultanes otomanos, reorganizó la labor administrativa del Imperio, reformando o introduciendo nuevas leyes y promoviendo la instalación de escuelas, bibliotecas o madrasas. Además de rodearse de un grupo de hábiles consejeros, fue capaz de promover el trabajo de artistas y científicos dando lugar a uno de los períodos de mayor esplendor cultural de la historia de Turquía; una excelencia en la que participaba el propio Suleimán que estaba considerado como un reputado poeta.

Palacio de Topkapi
Palacio de Topkapi en Estambul residencia del sultán Suleimán  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Por otro lado, su unión intelectual con el maestro de arquitectos Sinan dio lugar a una de las mayores gestaciones de obra pública de la historia; así durante su reinado se levantaron puentes, mercados, palacios y hermosas mezquitas entre las que destaca la de Süleymaniye, obra culmen de la arquitectura otomana, y que homenajea al propio sultán. 

En lo militar Suleimán continúo la expansión territorial del Imperio; así en Europa su eficaz ejército terminaría la conquista de los Balcanes, incluida la estratégica Belgrado, estando a punto de conquistar Viena aunque sus asedios finalmente no tuvieron éxito.

En Asia, el empeño personal de Suleimán, quien participó en persona en el sitio, conllevó la conquista deRodas, el último reducto de las ordenes militares cristianas; también asentó un grave golpe al Imperio Safávida conquistando parte de su territorio incluyendo la importante ciudad de Bagdad. Durante su mandato las tropas otomanas asentaron el poder otomano en todo Oriente Medio, llegando a estar todas las ciudades santas del Islam (Jerusalén, La Meca y Medina) bajo el control turco.

En África sus alianzas con los estados berberiscos y la acción de audaces almirantes como Barbarroja, permitieron que el Norte del continente africano y gran parte del Mediterráneo quedasen bajo el influjo de la flota del sultán, hecho que le conllevó frecuentes batallas con el Reino de España de los que salió casi siempre victorioso; con todo fue en el Mediterráneo donde cosecho Suleimán su mayor derrota moral cuando desgastó inútilmente su flota en el intento fallido de conquistar la isla de Malta.

Suleimán
Interior de la mezquita de Suleimán en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Amor y pasión por Hürrem

Si en lo militar y en lo administrativo Kanunî Sultan Süleyman fue un líder que gestionó con maestría su Imperio, en las relaciones personales su “éxito” fue mas que discutible. Su profunda pasión por su tercera esposa y previa concubina Hürrem (con quien tuvo 6 hijos, Mehmed, Mihrimah, Abdullah, Selim, Bayezid y Cihangir) cegó su criterio, hasta el punto de que se dejo manipular por sus constantes intrigas que buscaban favorecer a su hijo Selim como sucesor.

Los complots de Hürrem se llevaron por delante no solo la vida de Mustafa, el legítimo heredero, sino también la de Pargalı İbrahim Paşa su mejor amigo de la infancia; de hecho, la muerte del prudente y bien educado Mustafa y su sustitución en la sucesión por el indolente Selim, más preocupado por los orgías y los vicios, está considerado un punto de inflexión negativo en la historia del Imperio Otomano.

sultán Suleimán
Imagen de la novela turca basada en la vida del sultán Suleimán

Pese a los teje manejes de la soberana, lo que es cierto es que el amor por ella fue puro y de hecho Suleimán rompió la tradición que obligaba a que la sultana madre a seguir los pasos del príncipe heredero, durante su período formativo como gobernador de provincias, y retuvo a la hermosa “Alexandra” en la corte; tal fue su pasión por ella que tras la muerte de Hürrem en 1558, Suleimán la homenajeó construyéndola un mausoleo propio en el cementerio del complejo de la mezquita de Süleymaniye.

Sultán Suleimán
Tumba del sultán Suleimán  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Tumba de Suleimán 

Suleimán moriría de peste el 7 de septiembre de 1566 a la edad de 71 años, cuando participaba en el sitio de la ciudad húngara de Szigetvar; cuenta la leyenda que su corazón fue enterrado en secreto en el lugar exacto de su muerte y su órgano vital reside en una cesta dorada que aun a día de hoy no ha sido descubierta y que muchos arqueólogos están intentando localizar.

El resto de su cuerpo sería trasladado a Estambul, donde fue inhumado con honores en una cripta situada en las proximidades de la de su esposa Hürrem, siendo a día de hoy uno de los monumentos más visitados por los turistas que viajan a Estambul; una fama que recientemente se ha hecho universal con las series y novelas basadas en su vida, pero Suleimán o Solimán siempre ha sido admirado por los turcos, porque bajo su mandato la nación de la que son herederos alcanzó su máximo esplendor y magnificencia.


Actualizado el 13 mayo,2016.
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