Archivos de la categoría ‘Curiosidades Turquía’

A diferencia de la pasión de los turcos por los gatos, los estambulís no guardan una relación tan fraternal con los perros (köpek en turco), de hecho es hasta difícil ver, salvo en algunos barrios de clase alta, a gente pasear a sus mascotas como si ocurre en otros países europeos; con todo en Estambul existen muchos canes (la mayoría son usados como guardianes) pero lo que más sorprende al foráneo es ver la cantidad de perros callejeros que existen, los cuales incluso forman pequeñas manadas que deambulan por avenidas y jardines.

Perros callejeros Estambul

Perros callejeros en Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Grupos de cánidos que no levantan precisamente simpatías entre los ciudadanos turcos, que de forma general se ponen nerviosos ante su presencia, ya que estos perros son de cierto tamaño y en ocasiones muerden a los transeúntes.

Pese a los miedos de algunos, los perros callejeros, que generalmente pasan la mayor parte de su tiempo durmiendo en las calles, son controlados sanitariamente por las autoridades que evitan además que su número aumente mediante esterilizaciones selectivas, aunque en el pasado se adaptaron medidas más radicales y polémicas como el traslado de los mismos, para su posterior exterminio, a la remota isla de Sivriada.

La isla del destierro

Sivriada es un pequeño islote que forma parte del popular archipiélago de las Islas Príncipe y que siglos atrás sirvió como lugar de retiro voluntario para monjes u obligado para ilustres personalidades bizantinas incluyendo el de varios patriarcas ortodoxos.

Con todo, sus principales “rehenes” fueron curiosamente miles de perros, ya que la ínsula fue utilizada para solucionar la sobrepoblación de canes callejeros; un exterminio programado que consistía en dejar a su suerte a los chuchos en este desértico y agreste territorio, con el fin de que se matasen y comiesen unos a los otros.

Sivriada

Isla de Sivriada  Fuente: http://www.adalar.bel.tr/

Primeros traslados masivos detenidos por “intervención divina” 

La isla, debido a su aislamiento, llamó la atención del sultán Mahmud II quién en el siglo XIX decidió utilizar este rocoso paraje, para eliminar de una tacada el problema de los perros vagabundos de Estambul (se estima que había unos 50.000 viviendo en las calles); para ello, se dice que el lider otomano capturó a gran parte de los perros y llenó barcos con el fin de transportarlos a la isla. La leyenda cuenta que muchos de los navíos no llegaron a su destino ya que el fuerte viento los devolvió a tierra firme; algunos interpretaron que esto era una señal de que Dios rechazaba tal destierro y por ello las autoridades de palacio decidieron parar el traslado forzoso.

Años más tarde el sultán Abdülaziz lo volvería a intentar, pero, tras trasladar a varios grupos de canes, una serie de incendios surgieron en la ciudad y muchos quisieron ver en este hecho una nueva de Allah y el plan fue postergado sine die y los perros traídos de vuelta.

perros abandonados Estambul

Fotografía de centenares de perros abandonados en la isla de Sivriada

El último y el más polémico plan de exterminio

El último intento de exterminio fue auspiciado en 1910 por el gobernador de Estambul, que con ayuda de la comunidad gitana, realizó una intensa batida consiguiendo trasladar a miles de perros a la isla, los cuales en su gran mayoría fallecieron de sed o de hambre.

Pese a la controversia generada por el plan y las críticas abiertas al mismo, haría falta un gran terremoto de magnitud 7,3 en la escala Richter para que el gobernador descartarse para siempre su macabra idea y trajese los canes supervivientes de vuelta al continente, ya que muchos estambulís interpretaron el temblor como un nuevo castigo por el maltrato animal y consideraron maldita la isla, siendo bautizada popularmente con el nombre de Hayırsızada (la isla desafortunada en español).

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Fotografía histórica donde se observan decenas de perros desterrados en la isla de Sivriada

Hoy en día Sivriada ya no es un lugar para “condenados al ostracismo” aunque la misma permanece fuera de las rutas turísticas y sus aguas y playas son utilizadas únicamente por barcos privados que disfrutan del Mármara sin agónicos ladridos de perros; canes que generan muchas antipatías, pero que forman parte inherente del paisaje de Estambul y que al parecer cuentan con amparo divino que reclama para estos bellos animales eterno respeto y protección.

La isla de Estambul donde los perros eran exterminados
Actualizado el 16 noviembre,2016.
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Si nos adentramos en los barrios mas tradicionales de Estambul, podemos ser testigos de uno de los elementos mas auténticos de la vida diaria turca: las cestas colgantes

Cultura turca

Un vendedor ambulante pone su producto en una cesta lanzada por un vecino Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Gran parte de la parte de los barrios de la ciudad están constituidos por casas bajas de entre 2 y 5 alturas, hecho que facilita que mucha de la comunicación diaria entre vecinos y viandantes aun se realice a través de las ventanas y a viva voz; esto unido al carácter ambulante de muchos vendedores turcos y la existencia de innumerables tiendas de bebidas y comida de pequeño tamaño (conocidas como Bakkal) provoca un fenómeno singular consistente en que muchos turcos adquieren productos directamente desde sus casas lanzando por sus ventanas cestas de pequeño tamaño (de mimbre o de plástico) atadas a una cuerda donde el vendedor pondrá los bienes adquiridos y a través de las cuales recibirá también al dinero por el servicio.

Normalmente el cliente llama la atención del vendedor y tras concretar el precio, el cliente lanza la cesta con el dinero en su interior y el comerciante devolverá la misma con los productos adquiridos y así como con el cambio correspondiente. Si se trata de una tienda pequeña de barrio, el tendero por lo general suele anotar el coste de los productos en una libreta, generando pequeñas cuentas que los vecinos van liquidando en días posteriores.

Las cestas también son habitualmente usadas por las familias para enviar a sus parientes objetos olvidados tales como llaves, móviles etc.

cesta Estambul

Las cestas atadas a una cuerda conforman uno de los elementos mas singulares de la vida diaria de los Estambulís  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La escena de turcos lanzando y recogiendo sus cestas es uno de los elementos más singulares del día a día de Estambul y aunque en muchas zonas modernas la costumbre se esta perdiendo, aun es muy habitual verla en los barrios más tradicionales, vecindarios donde los tenderos aun se fían de sus vecinos y en el que la compra en ocasiones se hace a través de pequeñas cestas.


Las cestas colgantes de las casas turcas
Actualizado el 28 septiembre,2016.
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El café turco o Türk Kahvesi es una autentica institución en el quehacer diario de los turcos y está fuertemente arraigado en las costumbres locales. Heredado de la época otomana, este tipo de infusión es preparada haciendo uso de finos granos de café que se hierven en una olla al estilo tradicional hasta que los granos sedimentan en el fondo y el agua queda plenamente impregnada del recio sabor de la semilla del cafeto.

Café de intenso y fuerte sabor

De sabor fuerte y textura pastosa, gustará más entre aquellos más habituados al café solo, ya que el mismo se sirve sin leche; generalmente es presentado en pequeñas tazas de porcelana y suelen ser acompañados con una delicia turca aunque ese dulce acompañamiento depende de la generosidad del establecimiento.

Cafe Turquia

Café turco, acompañado por una delicia turca  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Cuando uno saborea café turco, debe ser precavido ya que es muy fácil que tu boca acabe llena de los posos que se habían depositado previamente en el fondo, de hecho es ciertamente algo habitual que esto suceda entre los turistas extranjeros, habituados a beber todo el contenido del vaso.

¿Quieres conocer tu fortuna?

Normalmente, un cuarto de la taza no puede ser consumido y se derrocha, o quizás no, ya que el mismo sirve de base para otra característica tradición turca: la lectura de la fortuna.

Una vez consumido el café los turcos suelen girar la taza con la ayuda del platito que normalmente acompaña al mismo, posteriormente esperan que el poso se enfríe, para saber que esta listo suelen palpar con sus dedos la taza, y a partir de ese momento comienza la labor de los adivinos de la fortuna.

Los bares de la fortuna

Existen auténticos profesionales que se reúnen en los llamados Fal Kafe, donde leen las imágenes que se han formado en las paredes internas de la taza y son capaces de transformarlas en predicciones.

Este tipo de establecimientos suelen ser habituales en toda Turquía pero en el caso de Estambul se suelen concentrar en el área de Taksim, algunos de ellos incluso realizan sus lecturas en ingles, con todo cualquier turco que se precie tendrá un amigo o familiar que realice predicciones amateurs y al cual asaltaran con constantes preguntas sobre su futuro. La lectura de la fortuna es algo tan habitual que incluso los camareros suelen retrasarse en la recogida de las tazas, algo que choca en un país donde en los bares y restaurantes se recogen los vasos casi al mismo instante que se termina la bebida.

El café y las pedidas de mano

Otra de las tradiciones asociadas al café turco se relaciona con el momento de la pedida de mano. En Turquía aun se mantiene la tradición de pedir la mano al padre de la novia, para ello se suele celebrar una ceremonia en casa de la novia con ambas familias, momento en que las mujeres turcas generación tras generación han hecho un test de idoneidad a sus maridos.

La tradición manda que la novia prepare y sirva el café, ella suele añadir sal a la taza de su futuro marido de tal forma que su café resulte imbebible. Si el prometido se lo bebé y no realiza ningún comentario o muestra de disgusto, se considera que el hombre es digno de su amor, ya que antepone el hecho que lo haya preparado su prometida al amargo sabor del mismo.

El café turco y su arraigado vinculo con Turquía

El café turco ha perdido últimamente ciertamente popularidad en Turquía ante el empuje de otras bebidas especialmente el té o el café instantáneo mucho más fáciles de preparar, pero ningún brebaje local lleva asociado tal contenido cultural como lo tiene el café turco, por lo que su sabor seguirá presente durante generaciones en el corazón de los turcos y en las bocas de los futuros esposos.


El café turco, el sabor de la fortuna
Actualizado el 8 junio,2016.
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