La leyenda de un orgulloso y tozudo hombre turco

Publicado: marzo 27, 2015 en Leyendas turcas
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Hoy en día varios puentes e incluso una línea de metro permiten poner en contacto a los habitantes de ambas orillas de Estambul, pero hubo un tiempo en que para cruzar del lado europeo al asiático o viceversa, uno solo podía recurrir a la vía marítima, así antes de la llegada de los enormes vapores de pasajeros, las labores de transporte eran realizadas por barqueros que a la fuerza de los remos transportaban a los ciudadanos al otro lado del Bósforo a cambio de una generosa propina.

Al no haber alternativa los barqueros establecieron tarifas dispares que en ocasiones eran realmente abusivas y cuyo cobro generaba frecuentemente disputas con los clientes; entre el conjunto de usuarios descontentos se encontraba un señor de mediana edad que vivía en el lado asiático de la ciudad y que solía hacer uso del servicio para visitar a su hijo residente en el lado europeo.

Sucedió que un día el hombre, harto de las arbitrarias tarifas, explotó de rabia y tras discutir con un patrón prometió no volver a hacer uso jamás de ningún barquero, amenaza que obtuvo como respuesta una sonora carcajada del gremio que se había congregado al calor de la discusión. Ante esa humillación su determinación creció y el orgulloso y tozudo padre mantuvo su promesa y no volvió nunca a cruzar el estrecho y desde ese momento sería su hijo quien siempre rendiría visita a su progenitor.

Sütlüce

Barcas en el embarcadero de Sütlüce  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Un día su hijo le anunció que se iba a casar y que la boda se iba a celebrar en territorio europeo ya que la familia de su esposa era de allí. El padre que amaba a su hijo se encontraba en una encrucijada, por un lado estaba su dignidad y por otro era consciente que no podía fallar a su hijo en una cita tan importante, así que tomo una decisión sorprendente, que no fue otra que ir caminando hasta el lado europeo. Para ello se armó de provisiones y dinero y se lanzó a bordear a pie el Mar Negro, así recorrió el Norte de Anatolia, cruzó la montañosa Georgia, atravesó la estepa Rusa y Ucraniana, dejo atrás la actual Moldavia, así como Rumanía y Bulgaria para tras meses de camino alcanzar el lado europeo de Estambul con tiempo suficiente para asistir con su orgullo intacto a la boda de su hijo, quien siempre agradecería su gesto.

Tras la boda este estambulí tozudo regresaría repitiendo la ruta a la inversa, completando una hazaña que se haría pronto conocida entre sus vecinos; de esta forma este padre consiguió tapar para siempre las bocas de esos barqueros avariciosos quienes un día osaron a reírse de él y que ahora miraban con resignación como este orgulloso turco pasaba a formar parte del curriculum legendario de la ciudad. Cuenta la leyenda que desde aquella ningún barquero osó a cobrar un precio excesivo por su servicio; logro del que se beneficio toda Estambul pero que fue conseguido gracias a la dignidad y la voluntad un solo hombre.

La leyenda de un orgulloso y tozudo hombre turco
Actualizado el 8 agosto,2016.
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comentarios
  1. Anónimo dice:

    Recuerdo vagamente el argumento de un libro de Julio Verne llamado “Keraban el testarudo”. Se parece sospechosamente a esta historia. Me imagino que Verne la tomaría prestada.

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  2. Gracias por tu aporte, pues desconocía la obra de Julio Verne pero si por lo que he leído en la sinopsis el argumento es similar. A mi esta leyenda me la contó un día un turco tal cual así y también la encontré mencionada en un artículo que leí, pero ahora me hace dudar de cual es la fuente original o si bien fue Julio Verne o la leyenda propiamente dicha. Pero es lo que pasa con las leyendas que a veces es complicado saber el origen ya que como pasa con el juego del teléfono de boca en boca la historia va mutando

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  3. liliana schoeller dice:

    TOdas las historias vividas y por vivir se parecen.Lo importante es que en cada nueva ocasión
    nos aportan emocionada alegría. A Caperucita,siempre se la come el lobo , y no es nada sospechosa” la emocion de cada chico, cuando se lo refieren.Me pareció hermosa la historia!!!
    Cada día encontramos belleza y solidez en esta instructiva,amena y dinámica página de Miguel Angel Soliño. Garacias una vez más!!!

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