La historia a veces es caprichosa y a veces tenemos que desplazarnos miles de kilómetros para encontramos con nuestras propias raíces y uno de esos emplazamientos claves para entenderla se encuentra situado en el Museo Judío de Estambul.

Museo Judío de Estambul

Vista general de la sinagoga Zülfaris desde la planta superior  Foto: Miguel Angel Otero Soliño

Los judíos sefarditas en Estambul

Los devenires de la reconquista y la búsqueda de una nueva unidad territorial basada en los principios de la pureza cristiana, provoco que en el 31 de marzo de 1492, los reyes católicos firmasen en la ciudad de Granada el decreto de expulsión de los judíos, iniciándose con ello el éxodo de un grupo étnico que había convivido durante siglos en el territorio hispano.

Uno de los principales destinos de los judíos sefarditas fue el Imperio Otomano, cuyo máximo dirigente el sultán Bayezit II los recibió con los brazos abiertos, al igual que a los moriscos, de hecho se dice que el mismo escribió una misiva agradeciendo a los Reyes Católicos tan preciado regalo. Los judíos se asentaron en distintos núcleos del Este de Europa y Anatolia, creando importantes comunidades en Salónica y Estambul, aunque también en otras ciudades como Sarajevo o Izmir.

Vidriera Sinagoga Zulfaris

Vidrieras de la sinagoga  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

En la nueva capital del Imperio Otomano, los sefardíes convivieron con otras comunidades judías que desde tiempos antiguos habían residido en la ciudad (romaniotas, caraítas..); pero tal era el prestigio y desarrollo social que habían alcanzado los judíos ibéricos que en parte llegaron absorber culturalmente a las otras comunidades, hasta el punto que estas últimas incluso adoptaron como suyas la lengua (el ladino) y así como otras tradiciones que los sefarditas habían traído de la península Ibérica

En Estambul los judíos sefardíes progresaron creando sus propios barrios, sinagogas y cementerios siendo respetados en líneas generales por sus vecinos musulmanes o cristianos, de hecho, muchos judíos alcanzaron importantes puestos de responsabilidad en la administración otomana. El número de judíos en la ciudad rondó un número de 60.000 personas en su máximo tiempo de esplendor.

La creación del estado de Israel, tras la Segunda Guerra Mundial y las tensiones religiosas y sociales derivadas del transito del antiguo Imperio Otomano a la Moderna República de Turquía redujo sustancialmente la comunidad hebrea en la ciudad y en toda Turquía. De hecho ya es difícil encontrarse con alguien que hable ladino, pero con todo los judíos siguen manteniendo su vitalidad comunitaria y aun juegan un papel importante en la Turquía moderna.

El Museo

El Museo Judío de Estambul es una oportunidad de acercarnos a ese pasado, evidentemente no estamos hablando del mejor centro expositivo de la ciudad y quizás debería estar mejor cuidado pero a los que somos españoles nos facilitará el encuentro con un grupo de “compatriotas” que a lo largo de la historia han mantenido un vinculo especial con España pese a la lejanía.

El centro expositivo ocupa el espacio de la antigua sinagoga denominada Zülfaris o Kal Kadosh en el barrio de Karaköy, muy cerca del puente de Gálata; una ubicación vital en la historia de los hebreos de Estambul, ya que zona de Gálata-Karaköy fue durante siglos uno de los principales enclaves judíos de la ciudad, junto con los barrios de Hasköy y Balat, y es a día de hoy el lugar donde existe un mayor numero de sinagogas en activo.

La sinagoga tiene sus orígenes en 1671 aunque su actual configuración se cree que es de principios del siglo XIX. La reducción de la población judía en el distrito hizo que la sinagoga fuese cerrada en el año 1985 y no sería hasta el año 1992, con motivo del quinto centenario de la llegada de los judíos a Turquía, cuando se plantease la idea de reconvertirla en un museo; tras la donación económica realizada por varias familias judías, se inauguró en 2001 el Museo de los Judíos Turcos, cuyo fin primordial era el recordar la larga historia de convivencia y amistad entre judíos y turcos.

Ajuar Museo Judío de Estambul

Ajuares de boda judíos  Foto Miguel Ángel Otero Soliño

El acceso a este centro expositivo, uno de los pocos museos judíos que se sitúan en un país de mayoría islámica, no es fácil, ya que el mismo no esta señalizado adecuadamente a lo que se añade el hecho que la entrada se encuentra en un callejón llamado Perçemli sokak, muy cerca de la plaza de Karaköy. El centro cuenta con vigilancia policial propia, como consecuencia de los trágicos acontecimientos derivados de los atentados de Al Qaeda ocurridos en el año 2003 donde dos sinagogas fueron brutalmente atacadas.

Una vez dentro uno puede disfrutar como la luz entrante por ventanales y rosetas, iluminan suavemente el interior de la sinagoga creando una atmósfera muy cálida, todo ello se complementa con retazos de música sefardí, que nos acompañan a lo largo de nuestro recorrido.

Hejal

Hejal o Arón Kodesh  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La sinagoga cuenta con dos pisos y un sótano. En el piso principal se exhibe una interesante colección de piezas litúrgicas usadas durante siglos por los judíos turcos, además de fotografías y panales informativos que narran la historia y relaciones sociales de este pueblo y su estrecha relación con Turquía. Los pisos superiores en las sinagogas turcas solían reservarse para la oración de las mujeres, pero en este caso, tras la secularización de la sinagoga, se ha convertido en un espacio expositivo mas del museo y una plataforma ideal para la admiración de la belleza del conjunto. Finalmente se encuentra el sótano donde se guardan diferentes ajuares y trajes usados en las ceremonias y una información completa sobre las mismas.

Interior Museo Judío Estambul

Museo Judío de Estambul  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El museo abre de lunes a jueves de 10 a 16 h y de 10 a 14 los viernes y domingos. Cierra los sábados y en festividades judías.

En definitiva un espacio único para aquellos que quiera conocer la herencia cultural de estos judíos sefardíes que una vez expulsamos de España y que fueron acogidos por los turcos, pero que guardaron la esencia y gran parte de la cultura de su tierra de origen.

Sinagoga fachada exterior

La sinagoga, en colores rojizos, vista desde la plaza de Karaköy  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño


Sinagoga Zülfaris, el museo de los judíos turcos
Actualizado el 6 septiembre,2016.
Publicado por

comentarios
  1. moisefarad dice:

    Reblogged this on moisessefarad and commented:
    Bella, íntima, lejana pero cálida en su proximidad a todos los que observamos su interior

    Me gusta

  2. […] lance a conocer los barrios judíos, visite su museo y fui buscando una a una sus sinagogas frustrandome ante el hecho de que la mayoría estaban […]

    Me gusta

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